Perseguir las estrellas. No acabar como un pez en una pecera.

lunes, septiembre 13

blazing fire



Las luces tenues los abrazan, nadie los espera. Nada los espera, más que la ansiedad transpirada de sus cuerpos.

Corren las imágenes en su piel, y sus voces calladas se burlan de la soledad.

Sin límites, no importan las fronteras… al menos esta noche, no. Y el calor de las velas encendidas brillan aún más que todas las luces de la ciudad.

No hay parpadeos para encandilarse, tan sólo respiros de libertad.

La ironía dibujada en la pared vacía, la risa volando cerca del techo.

Pero no hay techo, no hay pared. Si tan sólo esta noche es una circunstancia, si sólo somos un envase… disfrutemos de nuestra fineza, el tacto de tus manos y mi mirada repleta de curiosidad.

Y si hamacarse con un brazo de la luna es tan puro, ¿por qué querría yo que salga el Sol?

Y si has desnudado mi alma… y si has ingresado a mi templo, ¿por qué querría yo que salga el Sol?

Siento la tierra en tu piel, sientes la resistencia en mi roce.

Las velas se consumen.

Dejé depositada la última esperanza en el vaivén de tus piernas.

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