Perseguir las estrellas. No acabar como un pez en una pecera.

lunes, octubre 3

"Sin un temblor de más, me abrazo a tus ausencias" (Benedetti)



La luna...
La luna me ve llamarte. 
Te llamo, te llamo por tu nombre. 
Quizás, nombrándote, desaparezcas más rápido. 
Mi lengua se vuelve escepticismo.
Todo mi cuerpo es una entera y tierna desconfianza. 
Observo el sol con los ojos y los brazos abiertos. Te vuelvo a nombrar, y amanece.
Amanece el campo de flores que no supimos cuidar. Pecamos la ignorancia.
Y el campo amanece, a las flores las amo sola. 
Llega el mediodía, corriendo con el ruido de algún tren que no me atreví a tomar. 
A las flores las amo sola. 
Que aburrido que es el tiempo, cuando te nombro y nadie responde. 
Cuán efímera llega a ser la luz.
Cuido tus semillas,  que germinan y crecen por doquier. 
 los campos que delineamos se vuelven enormes
cuando sólo uno esta. 







Recuerdo sus ojos. 
Su mirada asustada, el latir de su corazón como mil caballos a la huida.
El camino se cerraba en el horizonte. El sendero se desdibujaba en su respiración entrecortada.
Sus manos me tomaron fuertemente, aunque nada lograron sujetar.
Me escurrí como el tiempo en el reloj.
Huí como color en el otoño.
Moreno, aún recuerdo tus pestañas húmedas, y tu cuerpo vestido de color tierra.
Llevo en mí el vértigo del abismo que saltamos ayer.





1 comentario:

  1. Muy buena entrada descubrí el blog de casualidad por buscar una foto de san telmo, seguiré chusmeando tu blog si quieras pásate por el mio abrazo!

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